Por: Carlos Schmidt Junguito, Socio Consultor L&T

Abril 20, 2020

Es claro que la coyuntura por el Covid-19 está poniendo a prueba todos los paradigmas de gestión del talento humano en las organizaciones a nivel mundial, incluyendo la gestión de la cultura organizacional, el engagement, el clima y la experiencia del empleado. Según Marc Berman de Bain, “el Coronavirus ha creado un momento de verdad para cada Compañía. Los líderes se están preguntando a sí mismos: nuestras decisiones y acciones en este momento están reflejando nuestra cultura y el propósito y valores que nos definen?”[1]. Una pregunta recurrente de las Compañías en este momento es si este es un buen o mal momento para medir y gestionar la cultura organizacional. La respuesta es que difícilmente habría un mejor momento para hacerlo, siempre y cuando haya claridad estratégica de los ajustes que debe realizar la organización para operar en este contexto. En Liderazgo & Transformación identificamos tres motivos muy claros para hacerlo:

  1. La cultura actual está cambiando aceleradamente. La crisis afecta los comportamientos de las personas, saca lo mejor y en ocasiones lo peor de cada uno y cuando estos comportamientos se extienden a grupos y equipos dentro de una organización, su cultura inevitablemente cambia.
  2. La cultura requerida para alcanzar la estrategia se debe ajustar. El nuevo contexto requiere nuevas capacidades y comportamientos para ser competitivos, por lo que la frase de “lo que te hizo exitoso en el pasado no es lo mismo que te hará exitoso en el futuro” es más relevante que nunca. Es crítico identificar las brechas entre la cultura actual y la nueva cultura requerida.
  3. Se deben identificar e incorporar a la cultura las capacidades desarrolladas en la crisis. El Covid-19 ha acelerado cambios de comportamientos a una velocidad impensada hace solo unos meses. Las destrezas colaborativas, la autonomía, las habilidades digitales, el agilismo y la compasión, entre muchas otras, son ejemplos de capacidades que se han desarrollado aceleradamente en algunas compañías en las últimas semanas. En opinión de Ricardo Matamala, socio fundador de L&T “se deben identificar las capacidades desarrolladas y tomar acciones concretas para incorporarlas de manera permanente en la cultura; de no hacerlo, éstas se irán diluyendo en el tiempo y se perderá la oportunidad de oro de salir fortalecidos de esta crisis”.

El hecho de no medir y gestionar la cultura, no implica que ésta no está en constante evolución, particularmente en estos momentos. Algunas Compañías simplemente van con la marea tomando acciones correctivas y asumiendo el impacto de ellas; otras Compañías deciden deliberadamente tomar control y moldear la cultura que necesitan para conseguir los resultados de negocio. Lo expresa claramente Tracy Brower de la Revista Forbes refiriéndose a la criticidad de alinear la manera como se hacen las cosas en la organización, “gestionando y ajustando la cultura por diseño, no por defecto¨[2].

Este es el momento de hacer la cultura visible para los colaboradores, clientes, proveedores, contratistas y demás grupos de interés, demostrando coherencia con el Propósito Superior en la toma de decisiones.

Y el Engagement?

En cuanto al nivel de engagement de los colaboradores, en L&T consideramos que igualmente la coyuntura de Covid-19 es un momento clave para medirlo y gestionarlo, ya que varios factores contribuyentes del engagement como el liderazgo, las oportunidades de desarrollo, la perspectiva de continuidad en la organización, entre otros, se ven directamente impactados.

Particularmente en el tema de liderazgo, que es el factor de mayor impacto en el engagement de los colaboradores, algunas compañías están ejecutando buenas prácticas, como el fortalecimiento de la comunicación, la mayor autonomía a las personas y equipos, la implementación de programas que demuestran un genuino interés en el bienestar y salud de sus colaboradores y familias, entre otras. Jim Harter de Gallup describe claramente uno de los principales retos para los líderes en la actual coyuntura “es urgente que los líderes ayuden a la gente a visualizar cómo su trabajo conecta con la misión o el propósito de la organización”[3].

En L&T, estamos convencidos que la mejor manera de identificar qué tan afectado está el talento de la organización y qué tan efectivas están siendo las medidas que se están implementando en medio de esta crisis, es midiendo el engagement. Por ello es recomendable hacer una medición general que sirva de línea base para el futuro, pero particularmente medir frecuentemente -en períodos de días y semanas-, pulsos de preguntas seleccionadas en segmentos específicos de la organización que permitan gestionar con certezas y foco.

[1] Covid-19 Creates a Moment of Truth for Corporate Culture, Bain & Company, Marc Berman, 2020

[2] 5 Predictions About How Coronavirus Will Change The Future Of Work, Forbes, Tracy Brower, 2020

[3] How Leaders are Responding to Covid-19 Workplace Disruption, Gallup, Jim Harter, 2020

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